El sector de la cerrajería tiene mucha intrusión: empresas que se anuncian como locales pero derivan a equipos sin formación, captadores que cobran a destajo, precios anunciados sin relación con la factura final. Estas son las señales que separan a una empresa fiable de las que no lo son.
1. Da precio cerrado por teléfono
Un cerrajero serio puede decirle el total por teléfono porque conoce el oficio. Si solo le dicen «depende», «a partir de» o «cuando llegue», desconfíe.
2. Quien contesta es el cerrajero
Si le coge una centralita con música y le transfieren a un técnico que ni siquiera sabe en qué ciudad está, lo más probable es que sea una empresa captadora.
3. Llega un técnico identificado
Vehículo con logo, uniforme, tarjeta o nombre visible. No alguien «que pasaba por allí».
4. Le enseña el material antes de cambiarlo
Bombín, escudo o cerradura, debe verlos antes de que se instalen y conocer marca y modelo.
5. Entrega factura legal
Con NIF, IVA desglosado y descripción del trabajo. Imprescindible si quiere parte al seguro.
6. Da garantía por escrito
Mínimo 2 años en cerraduras y bombines instalados.
7. No le presiona
Si le cuenta «esto está rotísimo, hay que cambiar todo ya» sin enseñarle por qué, mala señal.
8. Tiene reseñas reales y de Torrente
Mire opiniones en Google con fechas distintas y comentarios concretos. Las reseñas vagas pegadas en el mismo día suelen ser falsas.
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